Por PAUL VIGNA
A pesar de todo el alboroto en el mercado en torno de la posibilidad de una tercera ronda de relajación cuantitativa (conocida en inglés como QE3), la cual ha sonado casi desde que la QE2 terminó el año pasado, hemos estado remachando sobre puntos contrarios: que la Fed no quiere poner en marcha otro gran programa de compra de bonos, y no lo hará a menos que se vea obligada a hacerlo.
Hay nubes de tormenta en el horizonte que bien podrían forzar al banco a "hacer algo", pero todavía están a suficiente distancia. Lo que significa, como aseguró Jan Hatzius de Goldman Sachs sería mejor no apostar a que habrá una ronda de QE3 en septiembre.