Por Renato Consuegra
El
presidente Felipe Calderón quizá deseó convertirse en el soldado que protegiera
al Partido Acción Nacional de la contaminación de intereses ajenos a los
principios humanistas que le dieron vida allá por 1939, del que su padre Luis
Calderón Vega fue uno de sus iniciadores. Quizá éste fue uno de sus mayores
errores como titular del Poder Ejecutivo: no fue ni
dirigente del partido como tampoco fue de tiempo completo Presidente de la
República.