Ricardo Alemán
De nueva cuenta, como ha ocurrido
reiteradamente en las cinco elecciones presidenciales perdidas por la izquierda
mexicana -1988, 1994, 2000, 2006 y 2012-, reaparece el sambenito del “estallido
social”.
Dicen “santones” de partidos de las izquierdas que si el Tribunal Electoral decide validar la elección presidencial -lo que significa que los progresistas sólo aceptarán tirar la elección-, existen condiciones para esperar un estallido social. ¿Y qué significa un “estallido social”?