Mostrando entradas con la etiqueta Política Exterior Yonatham Amselem. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política Exterior Yonatham Amselem. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de agosto de 2012

Cuba: los cambios cosméticos no salvarán al régimen de los Castro

INTERNACIONALES: YONATHAN AMSELEM


Según se ha informado, desde el 9 de agosto ya se les permite a los cubanos escuchar a Gloria Estefan. Ella y alrededor de otros cincuenta artistas estaban, hasta esta semana, prohibidos, y puestos en una lista negra.
Según se ha informado, desde el 9 de agosto ya se les permite a los cubanos escuchar a Gloria Estefan.

Ella y alrededor de otros cincuenta artistas estaban, hasta esta semana, prohibidos, y puestos en una lista negra. Sin embargo, no sólo les están dando un lavado de cara a las ondas: A principios de este mes, el arcaico régimen de Castro adoptó un nuevo código tributario del que se dice que va a simplificar la financiación del gobierno, legalizar la venta de ciertos objetos y permitir que los cubanos trabajen en cooperativas para repartirse los beneficios sin la supervisión del gobierno. Estas normativas forman parte de las reformas llevadas a cabo este año para la privatización de la tierra, conocidas como las 313 directrices.
Fidel Castro RuzPero aún no podemos descorchar el champán. Raúl Castro es bastante claro acerca de hacer del socialismo algo “sostenible e irreversible”. La necesidad inmediata, no un cambio fundamental hacia la libertad, es lo que está impulsando la política de acción en la isla. La democracia real y la auténtica libertad económica son todavía un tabú.
El miserable récord de Cuba en cuanto a los derechos humanos se puso recientemente de manifiesto con la muerte de Oswaldo Payá, un destacado disidente anticastrista que ideó el atrevido Proyecto Varela. Payá murió en un sospechoso accidente de auto el 23 de julio. Las autoridades hicieron público un relato oficial plagado de lagunas y desvió la atención del fallecimiento hacia la “financiación extranjera” de las actividades políticas de Payá. A la apenada viuda de Payá se le negó el acceso a los detalles sobre el accidente y los dos pasajeros supervivientes quedaron retenidos bajo una estricta vigilancia tras el siniestro. El régimen respondió con insultos y amenazas a las peticiones de una investigación imparcial.