La experiencia demuestra que árboles, plantas u otros tipos de vegetación pueden aumentarse en cualquier cantidad, en la medida en que el terreno asignado a ellos pueda soportarlos.
La misma experiencia demuestra que todas las especies animales pueden multiplicarse hasta cualquier cantidad que la tierra asignada a ellos pueda soportar. Caballos, vacas y ovejas pueden multiplicarse fácilmente hasta la cifra que soporte la tierra. Uno puede incluso mejorar los terrenos asignados a este fin mediante irrigación, como en Milán.# Puede cultivarse heno para criar ganado en establos y alimentarlo en cantidades más grandes que si se le permite rumiar libremente en los campos. Las ovejas pueden alimentarse con nabos, como en Inglaterra, así que puede alimentarse a más con un acre que tierra que dejándolas pastar.