Una larga cadena de abusos en la Argentina
El Imparcial, Madrid
Es
tan ostensible el nivel de arbitrariedad del gobierno argentino que resulta
difícil pensar en experiencias democráticas equiparables más allá de nuestras
fronteras. Las hay, por cierto, empezando por la propia América Latina, donde
el caso venezolano se revela como la referencia obligada a la hora de
preguntarse hacia dónde se encamina nuestro país.
Apenas
un par de años atrás, este paralelismo podía parecer todavía premeditado. Sin
embargo, hoy por hoy, tanto analistas locales como extranjeros coinciden más y
más en trazarlo mientras se acumulan pruebas tales como las recientes
revelaciones sobre los talleres de adoctrinamiento que el kirchnerismo, desde
su brazo más militante que es la agrupación La Cámpora, está desarrollando en
escuelas públicas del país, trasgrediendo desde luego la legislación vigente
sobre la realización de actos partidarios en establecimientos educativos y con
el aval explícito de la presidenta quien acaba de justificarse con el argumento
de que “hay que formar argentinos comprometidos con su país”.