Cuba: La música que enfurece a las bestias
SALAMANCA. - Se dice –no tengo ninguna
constancia que así sea– que la música apacigua a las fieras. No se dice,
pero me consta que así es, que hay música que enfurece a las bestias.
Cuando ello se da, es mejor no ponerse al alcance de las manos, o las
garras de esas bestias, porque no es posible calcular el daño que son
capaces de hacer.
Por los mismos motivos irracionales que
hicieron que la dictadura de Alfredo Stroessner convirtiera en un
delincuente político a José Asunción Flores y condenara su música, Fidel
Castro hizo lo mismo con muchas glorias de la música cubana: Celia
Cruz, Bebo Valdés y Willy Chirino .
Los dictadores, no importa del signo del que sean, carecen de
sensibilidad para el humor y para la música. Se podría creer que Hitler
era una excepción pues le gustaba Wagner; pero entonces hay que analizar
qué es Wagner para la música.