Lesiones de historia patria
Héctor Aguilar Camín
La ciudadanía mexicana tiene una
memoria histórica vigorosa, llena sin embargo de fantasías que ayudan poco a la
construcción de una cultura democrática. Nuestra memoria histórica tiende a
glorificar la rebelión,
más que la negociación, y la violencia más que la política.
En el almacén de esa memoria hay demasiados monumentos para los héroes derrotados y pocos para los triunfadores, lo cual introduce en el ánimo nacional cierta ambigüedad frente a los logros, cierta proclividad glorificante a la derrota.
En el almacén de esa memoria hay demasiados monumentos para los héroes derrotados y pocos para los triunfadores, lo cual introduce en el ánimo nacional cierta ambigüedad frente a los logros, cierta proclividad glorificante a la derrota.