'Lesiones de historia patria: la elección de la derrota'
Héctor Aguilar Camín
La posteridad histórica mexicana
tiende a venerar a los héroes derrotados y a mirar con recelo a los personajes
triunfadores. El panteón de la Revolución mexicana prefiere celebrar a sus
águilas caídas antes que a sus caudillos ganadores.
Tiene puesto su orgullo en el martirio de Madero, la fidelidad agraria de Zapata, la violencia plebeya de Villa, más que en el sentido de nación de Carranza, el genio político de Obregón o la visión fundadora de Calles. No se exagera mucho si se dice que, al final de la línea, la historia de México no la han escrito los triunfadores.