Nos vamos a enfrentar a la más amplia subida de impuestos de la historia, el “Armagedón Fiscal”, que está previsto que entre en vigor el 1 de enero así como a lo que los expertos están denominando un “precipicio fiscal” de agudos e implacables cambios presupuestarios que hundirán al país en picado. El Congreso y el presidente tienen el poder de impedir esto y cuando se acabe el receso de agosto del Congreso, eso es exactamente lo que deberían hacer.
En su nuevo informe, la CBO indicó que si el Congreso no actúa, no es el crecimiento económico de lo que deberíamos preocuparnos, ya que la economía realmente se contraerá el próximo año. Se contraerá un 0.5% y la tasa de desempleo alcanzará un máximo del 9.1%. Como explica el analista de la Fundación Heritage J.D. Foster: