N. Roubini (Presidente de RGE)
Hasta hace poco, el BCE había manifestado en privado que estaría dispuesto a dejar atrás sus principios, e intervendría comprando deuda exclusivamente cuando los líderes políticos se pusieran de acuerdo en una hoja de ruta clara, que lleve a una unión económica y bancaria plena con un seguro de depósitos para toda la zona euro, una unión fiscal con mutualización de la deuda y una unión política que proporcione legitimidad democrática a la pérdida de soberanía en materia económica, fiscal y bancaria.