Por KATY MCLAUGHLIN
Estábamos mirando cómo los niños nadaban en la piscina del patio en Los Ángeles cuando mi amigo Juan Carlos, quien se crió en Tijuana, empezó a hablar maravillas de una sopa de pollo que probó recientemente y que le cambió la vida.
Según contó, la tomó en un restaurante ubicado en medio de la "región vinícola de México".
No tenía ni idea, admití, que había una región vitivinícola en México. Resulta que el Valle de Guadalupe es una zona con un microclima mediterráneo en Baja California donde se lleva produciendo vino desde hace más de un siglo. Y el área está en medio del tipo de renacimiento en la producción y atractivo turístico que experimentó el Valle de Napa, en California, en los años 70.